domingo, 31 de enero de 2016

La vie en rose. Oliver Dahan.


Estamos frente a un gran biopic francés de la famosa cantante Edith Piaf (1915-1963). La cinta nos relata a modo de flashbacks lo que sucedió en la vida de la cantante desde su infancia hasta días antes de su prematura muerte a los 47 años.

La vida de Edith Piaf no fue nada fácil, y probablemente debido a su atormentada infancia se forjo su carácter y angustiada existencia. Nació en calle, bajo una farola, su madre se la dejó a su padre y su padre a la madre de éste (la abuela paterna) que era la madamme de un burdel de dudosa reputación. De modo que a Edith la criaron dos prostitutas; se dice incluso que la abuela la alimentaba con vino en lugar de con leche porque de este modo se aniquilaban los microbios… Cuando terminó la guerra, el padre de Edith volvió a por ella y se la llevó consigo a trabajar, él era artistas circense en un circo itinerante, allí fue donde un día Edith le cantó al mundo.

A los 18 años, Edith dejó a su padre y comenzó a cantar por las calles y a trabajar para el dueño de un prostíbulo que actuaba como una suerte de manager. Afortunadamente por su vida se cruzó un cazatalentos que quedó prendado de su mágica voz y la sacó de las calles para que actuara en pequeños vodeviles. Una de esas noches conoció a su primer novio, el chico de los recados, del que nacería su única hija, que moriría a los 2 años a causa de una meningitis.

Un día su mánager apareció asesinado en lo que pareció ser un ajuste de cuentas, de modo que la pobre Edith tuvo que volver a los suburbios hasta que fue rescatada por otro cazatalentos quién la llevó ya, esta vez sí, a actuar en el Music Hall. Es a partir de aquí donde arranca la vida de la Piaf y la propia película.

Así pues conoceremos a su gran amor el boxeador Marcel, el fuerte carácter y manías de Edith, los tormentos que le causaron el reuma que sufrió, su adicción a la heroína y a la morfina, lo que le llevó incluso a chutarse 10 veces al día, su paso por centros de desintoxicación, sus innumerables amantes y sus codeos con celebrities de la época, como fue Marlene Dietriche, y un largo etcétera…

'La vida en rosa’ es por tanto una película biográfica con un muy buen argumento, buenos actores (a destacar Marion Cotillard) y que sinceramente, no defraudará a nadie.

 

 

 

martes, 26 de enero de 2016

Cruce de caminos. Derek Cianfrance.


‘The place beyond the pines’ creo que sería un título más acertado pues además de ser el original, los planos de la pelí en los que aparecen enormes explanadas de pinos son increíbles. La cagada que se suele hacer con el cambio de títulos para ¿adaptarlos? de un país a otro merecería un blog aparte.
 
Bueno entrando ya en materia, ‘Cruce de caminos’ es puro cine indie estadounidense pero con actores conocidos. Bien es cierto que mi queridísimo Ryan Gosling es muy propenso a hacer este tipo de cine, y cada vez más, dejando casi de lado el cine comercial. Bien por él. Además es un actor de 10. No es el caso del coprotagonista Bradley Cooper, más afincado al comercial, y al que, sinceramente, me sorprendió mucho ver en la película, pero también tiene una interpretación más que destacable.

En cuanto al argumento, el propio título ‘Cruce de caminos’ prácticamente nos destripa la película pues es sencillamente de lo que trata: de la conexión que tienen unas personas con otras a causa del cruce de caminos que toman sus vidas como consecuencia de actos siempre dramáticos.

Luke (Ryan Gosling) es un motorista que trabaja en un circo ambulante por lo que no tiene residencia en ninguna ciudad, aunque sí un antiguo amor en una de ellas, Romina (Eva Mendes). Un día descubre que ella ha tenido un hijo de él, Jason, por lo que decide dejar su trabajo en la carretera e instalarse en la ciudad de Romina para ver crecer a su pequeño, allí se instala como mecánico, pero Romina no está sola, y para Luke las cosas no van a ser nada fáciles.

En un momento de la vida de Luke se cruza la de Avery Cross (Bradley Cooper) un policía que cambiará la vida de todos por completo a causa de su ambición por ascender en su trabajo y llegar a lo más alto. Pero esto para Avery no va a ser nada fácil pues tendrá que lidiar con otro de los protagonistas de la película, el jefe del departamento al que pertenece    (Ray Liotta) un policía corrupto donde los haya que le complicará las cosas cada vez más.

Puesto todo en bandeja, sólo queda disfrutar de ella.