viernes, 6 de marzo de 2015

Mi amigo Mr. Morgan.Sandra Nettelbeck.

Bonito film sobre la amistad y su significado. Además es una enseñanza de cómo la vida va poniendo personas en nuestras vidas y quitándolas también justo en el momento oportuno y cuando realmente necesitamos que algo así ocurra.

En ‘Mi amigo Mr. Morgan’ la extraña pareja de amigos, la hacen un anciano viudo y jubilado y una joven profesora de ‘cha cha chá’. El Sr. Mathew Morgan es un terco norteamericano que vive sólo en París desde que su mujer murió debido a un cáncer. Desde la muerte de su esposa, a la que Mathew amaba profundamente, no ha levantado cabeza, ni siquiera se habla con sus hijos. Por si fuera poca la absoluta soledad en la que vive, también tiene tendencias suicidas.
Un día conoce a Pauline. La vitalidad de la joven y su optimismo inquebrantable devuelven las ganas de vivir a Mr. Morgan.
Ya sea visitando museos o haciendo excursiones al campo, la extraña pareja explora los tesoros de la amistad, la comodidad del compañerismo y el significado de la familia. Todo esto se ve truncado con la llegada de Miles a París, el hijo de Mathew no verá con buenos ojos esta relación de amistad entre su padre y la joven Pauline pues piensa que ésta tiene como objetivo aprovecharse de su padre.

Sin duda, lo mejor de la película es el significado en sí mismo. A mi me ha gustado, aunque si que es cierto que a veces peca de lenta. No obstante se hace muy visible.
Es un ejemplo perfecto de los prejuicios sociales que todos tenemos, y también lo es del verdadero significado de la palabra ‘amistad’ y de su definición como: ‘familia que elegimos’.

En cuanto a las interpretaciones, sublime Michael Caine, pocos actores son tan polifacéticos como él. Aunque lleva toda una vida interpretando. También muy correcta la de Clémence Poésy, no la había visto antes, pero me recuerda muchísimo a Claire Danes. La dirección corre de la mano de Sandra Nettelbeck quien por cierto también es la autora del libro en el que se basa dicha película.

martes, 3 de marzo de 2015

El postre de la alegría. Jérôme Enrico

Buena comedia francesa para pasar un rato muy entretenido y divertido. Probablemente sea de las mejores comedias que he visto últimamente, así que recuerde de reírme a carcajada limpia, ésta junto con Nebraska, de las últimas buenas y reseñables.

Tampoco se ha de esperar un peliculón porque en absoluto lo es. Es una buena comedia, punto.

El argumento es sencillo y tiene su punto de ingenio, ya que nos relata como Paulette (Bernadette Lafont), una viuda hastiada del mundo y un tanto racista (por serlo, no quiere ni a su nieto mulato, al que llama “negracho”), vive en un barrio donde el tráfico de drogas y los robos son lo habitual.

Un día, mientras los policías persiguen a unos delincuentes, Paulette tropieza con un paquete de hachís. Así es como está desgraciada mujer, con serios problemas para subsistir, se inicia en el mundo del narcotráfico. Al principio lo hará sola, pero luego sus tres amigas la acompañarán en tamaña aventura, entre ellas por cierto, hay una española, llamada María que no es ni más ni menos que nuestra Carmen Maura.

Muy entretenida.