viernes, 6 de septiembre de 2013

El perfecto anfitrión. Nick Tomnay.


Nada es lo que parece...

La película comienza con la huida de un hombre porque lo persigue la policía, el espectador no sabrá de qué huye hasta el desenlace de la misma. Sólo su ansia por esconderse pues lleva un pie herido.
Así termina llegando a un barrio acomodado de Los Ángeles para intentar buscar refugio, lo consigue haciéndose pasar por el amigo de una amiga de uno de los vecinos del barrio. De este modo entra en la casa y se encuentra con el único habitante que hay en ella: un perfecto anfitrión.
A partir de entonces empieza realmente lo bueno, no quiero contar mucho más porque merece la pena verla sin ni siquiera haber visto antes el tráiler (yo lo vi después y la verdad es que destripa por completo la peli). Lo único que puedo añadir es que la peli contiene: acción, drama, comedia y unas magníficas interpretaciones.

lunes, 2 de septiembre de 2013

El atlas de las nubes. Tom Tykwer, Andy Wachowski, Lana Wachowski (AKA Larry Wachowski)

Es difícil hablar de una película como 'El atlas de las nubes' pues los sentimientos que despiertan son tantos que no sabría ni cómo empezar...Si no se ha visto, recomendaría verla antes de leer nada, pues es así como realmente se disfruta de esta peli.
 
La película trata sobre un conjunto de  historias que se desarrollan en el pasado, presente y futuro y todas ellas interconectadas entre sí, pues en todas ellas los protagonistas comparten la misma alma que los acompaña desde el "inicio".
 
'Cloud Atlas' es más una enseñanza que una película. Nos hace ver cómo estamos conectados unos con otros, y cómo nos encontramos vida tras vidas con prácticamente las mismas personas con las que hemos vivido anteriormente. Porque no somos cuerpos, somos almas y no nos conocemos sino que nos reconocemos o reencontramos.
 
Pero además del amor lo que abunda en la película, es el odio, la envidia y la maldad. Da igual en qué año se viva que el hombre seguirá equivocándose y tropezando en la misma piedra por los siglos de los siglos. Porque al final, nos pese cuanto nos pese, lo que acaba primando en el mundo por encima del amor es el odio. La pregunta que cabe hacerse es si realmente llegará un momento en la evolución del hombre en que pueda derribar esa barrera que lo acompaña desde su creación... Quizá ha llegado pero no en este momento, ni en un momento futuro, ni siquiera en este plano en el que vivimos. Para ello habría que evolucionar y conseguir alcanzar un plano dónde el amor sea la moneda en la cuál gire la humanidad.